29 mayo 2013

Para tu cerebro la música es tan importante como el sexo

        
Nuestro cerebro nos recompensa cuando tenemos comportamientos necesarios para la supervivencia, como la comida o el sexo, con esa droga natural que es la dopamina. Y aunque pareciera un exceso aquello de que la vida sin música es un error, un nuevo estudio reveló que de hecho escuchar nuestra música favorita activa zonas del cerebro comunmente asociadas con la recompensa sexual.
Científicos de la Universidad McGill en Montreal midieron con resonancia magnética las ondas cerebrales de los participantes, quienes debían escuchar 60 fragmentos de música que no conocían, seleccionada en un programa similar a iTunes a partir de sus gustos previamente declarados. La resonancia mostró que el núcleo accumbens (una zona asociada con el reconocimiento de patrones complejos, predicción de reacciones, y sobre todo en la asignación de valor emocional y de recompensa a los estímulos) interactúa en sesiones placenteras de escucha con el cortex auditivo, el área que almacena información sobre los sonidos y la música que hemos escuchado.
Dependiendo qué tanto le gustara el fragmento musical escuchado, la persona le asignaba un valor en una subasta hipotética. La doctora Valorie Salimpoor afirmó que “cuando la gente escucha una pieza musical que nunca han escuchado antes, la actividad en una región del cerebro puede predecir de manera confiable y consistente si les gustará y si la comprarían; este es el núcleo accumbens, que está implicado en la formación de expectativas que pueden generar la sensación de recompensa.”
“Lo que hace a la música tan poderosa emocionalmente”, continúa Salimpoor, “es la creación de expectativas. La actividad en el núcleo accumbens es indicador de que se alcanzaron o sobrepasaron las expectativas, y en nuestro estudio encontramos que mientras más actividad observáramos en esta zona del cerebro mientras la gente escuchaba música, con más probabilidad estarían dispuestos a comprarla.”
En otras palabras, el cerebro asigna valor a la música a través de la dopamina, lo que refuerza el comportamiento y nos hace querer escuchar más. Esta es la misma ruta a través de la cuál nos enseña lo que es importante para nosotros a nivel emocional e incluso en términos de supervivencia, como comer o tener sexo.

15 mayo 2013

¿Cuál es la ciudad más feliz del mundo?

        
Según un estudio de la firma GfK Custom Research basado en una encuesta a 10.000 personas de 29 países diferentes, la ciudad más feliz del mundo es Río de Janeiro, en Brasil. En segunda posición se sitúa Sidney, ciudad australiana. La tercera en el ranking, tanto por sus atractivos culturales como por su oferta comercial y el excepcional clima, ha resultado ser Barcelona.
A la ciudad condal le siguen Amsterdam, Melbourne y Madrid. San Francisco ocupa el séptimo puesto. La lista la completan Roma, que es la que ofrece más atractivos culturales de la lista, seguida de París y Buenos Aires.
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Muchas personas prefieren tener un gato en vez de pareja

        
Según un estudio de último momento publicado por John Croucher, en su libro “El amor en números”, si una mujer invita a un hombre a tomar un café, este infiere que ella quiere sexo.
John Croucher, ha llegado a esta categórica afirmación después de llevar años estudiando el comportamiento de las parejas. Además, subraya que muchas personas prefieren tener un gato antes que estar en pareja.
Uno de los datos más llamativos es el siguiente: ”El 68 por ciento de los hombres cree que una invitación de una mujer a tomar café en realidad es una invitación para mantener relaciones sexuales“.
Otra de las estadísticas francamente increíbles, es que según el estudio, el 11 por ciento de los encuestados en Estados Unidos, abandonó una relación de pareja por un gato.
John, descubrió también que cuando un hombre sospecha de una infidelidad por parte de su pareja, suele acertar en un 50%. En tanto, si es ella quien tiene la duda, la probabilidad de que esté en lo cierto se eleva al 85%.
Otro de los hecho concluyentes que señala John es que cuando una mujer se toca el pelo o cruza las piernas, lo que quiere es llamar la atención, pasa lo mismo cuando ellas acarician un objeto redondo, como una brillante bola de billar.
Croucher consultó también a varios matrimonios, preguntándoles si creían haberse casado con su alma gemela. Sólo un 39% respondió afirmativamente. “El 21 por ciento creía que se había casado con su alma gemela pero que se equivocó, mientras que el 32 por ciento dice estar seguro que no lo hizo. Así que menos de dos de cada cinco se casaron con sus almas gemelas”, concluyó. 
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11 mayo 2013

¿Qué resolución tiene el ojo humano?

         
Hay alrededor de 6 millones de conos o células sensibles a la luz en cada retina y entre 90 y 126 millones de bastones, las células responsables de la visión en condiciones de baja luminosidad.
Cada célula receptora contribuye con un punto individual de información de la imagen: algo así como un pixel en una pantalla.
Así que para una sola imagen, los conos del ojo capturan alrededor de 6 megapíxeles de información en color, mientras que los bastones consiguen 100 megapixeles en blanco y negro.
Pero muchos de los conos están agrupados alrededor de un punto central llamado fóvea y el ojo recorre su campo de visión constantemente para componer una imagen.
Teniendo esto en cuenta, el doctor Roger Clark, del Servicio Geológico de Estados Unidos, ha calculado que el ojo captura el equivalente a 576 megapíxeles.
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09 mayo 2013

¿Por qué el Papa no puede tener barba?

          
Hace ya mucho tiempo que no se ve un papa con barba, el último fue el papa Inocencio XII (1615-1700), este es recordado como el último papa en tener vello facial.

Durante bastante tiempo el llevar barba se considero inmoral, ya que se pensaba que era una representación de los pecados, por ese motivo el Concilio de Tolosa en 1119 amenazo a todos los clérigos con excomulgarlos si se dejaban crecer la barba.

Lo curioso de esto es que la imagen de Jesús siempre ha sido la de un hombre con barba, y a su supuesto mayor representante en la tierra no se la dejan llevar.

08 mayo 2013

Los videojuegos ayudan a mantener el cerebro activo

         
Un estudio aplicado a personas mayores de 50 años encontró que quienes jugaban este tipo de juegos eran capaces de mejorar algunas capacidades cognitivas. 
Jugar con vídeo juegos puede prevenir e incluso revertir las funciones degenerativas del cerebro, como la memoria, el razonamiento y el procesamiento visual, según un estudio publicado este miércoles.
El estudio de la Universidad de Iowa examinó a cientos de personas mayores de 50 años y encontró que la mitad de los que jugaban a vídeo juegos eran capaces de mejorar una serie de capacidades cognitivas, y revertían de esta forma hasta siete años de declive relacionado con la edad. "Sabemos que podemos detener este declive y realmente restaurar la velocidad del proceso cognitivo a la gente", afirmó Fredric Wolinsky, profesor de salud pública de la Universidad de Iowa y principal autor del estudio publicado en la revista PLOS One.
"Por tanto, si sabemos esto ¿no deberíamos estar ayudando a la gente? Es bastante fácil, y los mayores pueden recibir entrenamiento y jugar".
El estudio es el último de una serie de proyectos de investigación que examinan por qué las personas, a medida que envejecen, pierden sus "funciones ejecutivas" del cerebro, que son necesarias para la memoria, la atención, la percepción y la resolución de problemas.
Wolinsky y su equipo dividieron a 681 pacientes sanos en Iowa en cuatro grupos. Cada uno de los grupos fue separado en segmentos con gente de 50 a 64 años y mayores de 65 años. A un grupo se le asignó la tarea de realizar crucigramas por ordenador, mientras que a los otros tres se les pidió que jugaran un videojuego llamado "Road Tour", que consiste en identificar un tipo de vehículo mostrado fugazmente en la matricula de un auto.
A los participantes se les pedía volver a identificar el tipo de vehículo y hacer que coincidiera con una señal de tráfico que se mostraba entre una muestra circular de posibilidades. "El juego comienza con una evaluación para determinar tu velocidad actual para procesar. Cualquiera que ésta sea, el entrenamiento te ayuda a lograr una marca 70% más rápido", afirma Wolinsky. Los grupos que jugaron a este videojuego al menos 10 horas, tanto en casa como en un laboratorio de la universidad, lograron al menos tres años de mejoras cognitivas cuando se les sometió a pruebas un año después.
Un grupo que realizó un entrenamiento adicional de cuatro horas con el juego logró incluso una marca mejor, mejorando sus capacidades cognitivas durante cuatro años, según el estudio. "No sólo prevenimos el declive (de las capacidades cognitivas), sino que realmente las aceleramos", afirmó Wolinsky. La clave parecía residir en mejorar la velocidad de procesamiento cerebral, que también puede ampliar el campo de visión de una persona.
"A medida que nos hacemos mayores, nuestro campo visual colapsa", explicó Wolinsky. "Llegamos a una visión de túnel. Es una función normal del envejecimiento. Esto ayuda a explicar por qué la mayoría de los accidentes ocurren en intersecciones porque los mayores están mirando de frente y son menos consciente de los periféricos".
El estudio se suma a la investigación comenzada en 1990 para reforzar la memoria, el razonamiento y la velocidad de procesamiento visual.
Los investigadores hallaron que aquellos que jugaron "Road Tour" lograron resultados mucho mejores que el grupo del crucigrama en computador, en funciones como la concentración, la destreza a la hora de cambiar de una tarea a otra y la velocidad a la que la información es procesada. Los progresos realizados variaban entre 1,5 a 7 años en mejoras cognivitas, encontró el estudio. "Se trata del fenómeno 'úsalo o piérdelo'", dijo Wolinsky. "El declive cognitivo relacionado con la edad es real, está ocurriendo, comienza antes y continúa gradualmente. La buena noticia es que podemos hacer algo sobre ello", concluyó.

07 mayo 2013

Consultar con la almohada mejora tu capacidad de decidir

         
Cuando nos metemos a la cama en la noche, no lo hacemos pensando en trabajar extra mientras dormimos.
La mente inconsciente ha sido apreciada durante mucho tiempo como fuente de creatividad que ha dado vida a algunos de nuestros más grandes descubrimientos científicos, invenciones y obras de arte. Pero los estudios científicos muestran que también es una fuente inagotable en lo que se refiere a procesar cantidades inmanejables de información.
Cuando se toman decisiones complejas que requieren que ponderemos múltiples factores, algunos investigadores creen que podemos beneficiarnos de aprender a combinar nuestras deliberaciones conscientes con procesamiento inconsciente.
La idea de que solo utilizamos un pequeño porcentaje de nuestra capacidad cerebral es “completamente ridícula”, de acuerdo con Maarten Bos, quien investiga la toma de decisiones y la mente inconsciente en la Escuela de Negocios de Harvard, en Estados Unidos. “Utilizamos nuestro cerebro todo el tiempo”, dice.
Tendemos a considerar el tiempo que pasamos durmiendo como un periodo mentalmente inactivo. Pero el sueño está asociado con un mejor funcionamiento de la memoria, y se ha mostrado que particularmente el sueño “de ondas lentas” mejora nuestra habilidad de hacer conexiones mentales y de integrar información no asociada.
Este tipo de trabajo pesado mental durante el sueño puede ser útil para descubrir soluciones creativas a problemas y podría ayudar potencialmente a combinar factores en una forma que nos permite tomar decisiones, dice Bos.
“Dormimos de un cuarto a un tercio de nuestras vidas”, dice Bos. “Sólo imagina cuán grandioso sería si pudieras utilizar ese tiempo en una forma que no perturbe.
“A muchas personas no les gusta su trabajo, pero si luchas con algo y puedes ayudar, sin estar despierto, a tu mente a procesar información, eso realmente sería muy impresionante”.
Según la Teoría del Pensamiento Inconsciente, la mente consciente es buena organizando información en conformidad con reglas, y realizando maniobras de precisión, como las aritméticas. Pero comparada con la mente inconsciente, es de “baja capacidad” (sólo podemos pensar conscientemente sobre un cierto número de factores a la vez) y más propensa a ser distraída o engañada por factores irrelevantes.
En comparación, la mente inconsciente es buena sintetizando grandes cantidades de información, y privilegiando consideraciones importantes sobre las triviales.
En un experimento conducido por Bos y Ap Dijksterhuis en la Universidad Nijmegen, en Holanda, con Loran Nordgren, de la Escuela de Administración Kellogg, se le pidió a un grupo de sujetos que escogiera el mejor de 12 departamentos, y les dieron seis reglas (como que la renta no debía superar los 2,000 dólares al mes y que debía permitir perros).
Aquellos a quienes se les dieron cuatro minutos para considerar su decisión eligieron departamentos que se ajustaron a las reglas el 75% de las veces, pero seleccionaron el mejor departamento sólo el 29% de las veces.
Quienes deliberaron durante dos minutos y después fueron distraídos durante dos minutos, escogieron un departamento que respetaba las normas el 44% de las veces, pero identificaron el mejor departamento con el mejor conjunto de atributos el 58% de las veces.
Esto puede sonar profundamente misterioso, pero la mayoría de nosotros probablemente esté familiarizado con el sentimiento de llegar a una decisión por medios inconscientes.
“Digamos que quieres comprar una casa”, explica Bos. “Entras y se siente bien. Este es el lugar donde crees que quieres vivir. A veces hay cosas que no son fácilmente verbalizadas, y ahí es donde actúa tu mente inconsciente”.
Quizá el agente de bienes raíces horneó galletas antes de que llegaras. Quizá estás cansado de ver casas. Pero la investigación de Bos sugiere que algunos instintos son el resultado de que el inconsciente identificó correctamente la mejor opción.
Bos explica que puedes utilizar activamente este tipo de intuición como una herramienta para tomar decisiones.
“Comienzas tomando toda la información. Después, te distraes. Luego, lo que sea que se sienta bien, esa es la opción que tomas”, explica. “Pero después de eso, revisas los hechos. Una casa puede sentirse realmente bien cuando estás ahí, pero podría estar construida sobre desechos tóxicos”.
Un creciente conjunto de investigaciones sugiere que los sesgos cognitivos consistentemente nublan nuestro juicio, y que consistentemente sobreestimamos nuestra destreza analítica.
El psicólogo Daniel Kahneman, Premio Nobel de Economía en 2002 y autor de Thinking Fast and Slow (Pensando rápido y lento), explora cómo los procesos de nuestro pensamiento consciente son susceptibles a ser perturbados por influencias irracionales y subconscientes.
Distinguió dos modos de pensamiento: el sistema 1, que es “rápido, automático, sin esfuerzo, asociativo, y difícil de controlar o modificar”, y el sistema 2, que es “más lento, serial, lleno de esfuerzo, y deliberadamente controlado… relativamente flexible y potencialmente regido por reglas”.
“Creemos que está incompleto”, dice Bos, “porque también hay un proceso lento e inconsciente, y de eso es lo que hablamos”.
“Las decisiones viscerales son realmente rápidas e influenciadas por todo tipo de cosas, como los estereotipos, o que te guste lo primero o lo último que ves”, explica. “Hay una diferencia entre esas, y un proceso más lento y deliberado que ocurre subconscientemente”.
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06 mayo 2013

Escuchar música a todo volumen libera endorfinas

           
Acudir a un festival de rock, o simplemente subir al máximo el volumen del equipo de música mientras escuchamos nuestra canción favorita, puede ser bueno para el cerebro. Tal y como han demostrado Neil Todd y sus colegas de la Universidad de Manchester (Reino Unido), cuando escuchamos música a más de 90 decibelios -una frecuencia similar a la que produce el tráfico denso de camiones-, una zona del oído interno conocida como sacculus estimula al cerebro para que libere endorfinas que nos hacen sentir placer. Cuando varias personas se reúnen para cantar, ya sea en un coro o entonando el himno de nuestro equipo antes de un evento deportivo, este órgano también reacciona, asegura Todd.
Este mecanismo de generación de placer por vía auditiva tiene millones de años, se originó en los peces y se ha mantenido en la cadena evolutiva hasta llegar de forma vestigial a los seres humanos.

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04 mayo 2013

¿Comer chocolate realmente produce espinillas?

        
Asustar a los niños y adolescentes con que les van a salir espinillas para convencerlos de que no coman mucho chocolate es un recurso muy recurrente, pero ¿qué tan cierta es esta creencia popular?.
Múltiples factores contribuyen a la prevalencia del acné -la enfermedad de la piel caracterizada por la presencia de granos o espinillas- incluyendo la genética, la edad y posiblemente el estrés.
Hasta la década de 1960, la afirmación de que el chocolate agravaba el problema era ampliamente aceptada dentro de la comunidad científica. Se pensaba que las personas que sufrían de acné eran intolerantes a la glucosa.
Muchos libros publicados entre 1940 y 1950, recomendaban evitar el consumo de alimentos y bebidas azucaradas -incluido el chocolate- como parte del tratamiento contra el acné.
Sin embargo, un estudio muy influyente efectuado en 1969 por el científico JE Fulton y sus colegas G Plewig y Klingman AM, negaron cualquier clase de asociación entre el chocolate y el acné.
Para llegar a esa conclusión, los investigadores llevaron a cabo un experimento con 65 participantes con diferentes niveles de acné y los dividieron en dos grupos.
A los integrantes de un grupo les dieron una barra de chocolate que contenía diez veces la cantidad normal de cocoa, mientras que los otros recibieron una barra sin la cantidad extra.
Todos los participantes tenían que comerse las barras diariamente, durante un mes.
Después de un descanso de tres semanas, ambos grupos intercambiaron las barras. Al final del experimento, los científicos –que examinaban a los pacientes semanalmente- concluyeron que el chocolate no tenía ningún efecto en la presencia del acné.
Este estudio causó un gran impacto y fue tomado como referencia en una gran cantidad de artículos relacionados con el tema. Sin embargo, en los últimos tiempos ha sido fuertemente criticado.
"Este estudio, en mi opinión, no es válido", dice Amy Brown, profesora asociada de la Universidad de Hawaii en Manoa y una de los siete firmantes de una carta que critica el estudio de Fulton, publicada en 2011 en la revista Clinics in Dermatology.
"El primer problema del estudio es que su desarrollo fue posible gracias a la Asociación de Fabricantes de Chocolate de Estados Unidos de América", explica.
Enseguida enumera una serie de problemas metodológicos.
Por ejemplo, dice, los exámenes a los que se sometieron los participantes semanalmente pueden no haber captado las reacciones producidas en la piel a mediados de la semana.
Y al final del estudio, sólo se tenían en cuenta los cambios en la condición de la piel si representaban al menos un 30% de mejoría o empeoramiento, por lo que una alteración del 29% en el acné se descartaba.
"El estudio se publicó en la revista de la Asociación Médica de Estados Unidos y todo el mundo le creyó", dice Brown. "La gente se convenció de lo que decían estos investigadores y hasta ahí llegó".
La comunidad científica reconoció la idea de que el chocolate no causaba ni agravaba el acné. En 40 años, sólo un estudio examinó el vínculo entre los dos factores.
Pero en 2011, la estudiante Samantha Block decidió que ya era hora de que se rexaminara la relación entre el acné y el chocolate, así que tomó cartas en el asunto.
"Hay muy poca literatura sobre la evaluación del efecto del chocolate en la exacerbación del acné", señala Samantha Block, alumna de la University of Miami Miller School of Medicine.
Como parte de un estudio piloto -cuenta en la revista American Academy of Dermatology- ella y sus compañeros de investigación eligieron a diez voluntarios masculinos entre las edades de 18 y 35 años.
Todos los participantes elegidos tenían entre una y cuatro espinillas. Así se aseguraron de que eran susceptibles al acné, pero sin sufrir de brotes masivos.
Las mujeres fueron excluidas del experimento debido al efecto que tienen los ciclos menstruales sobre los niveles hormonales, con posibles alteraciones en el acné.
A Block le pareció que el estudio de Fulton tenía una falla: las barras usadas no eran de chocolate puro. Como a ella no le interesaba el efecto de los aditivos, como el azúcar y los edulcorantes utilizados, utilizó chocolates con 100% de cacao.
También quiso analizar un punto que había sido ignorado en el estudio anterior: la medida en que las cantidades consumidas podían afectar -o no- el resultado.
Le dio a los participantes cantidades variadas de chocolate (hasta 340 g, o 12 oz) en el primer día del experimento y luego evaluó su acné en el cuarto día y séptimo día. Descubrió que el acné había aumentado en los rostros de los participantes, en proporción a la cantidad de chocolate que habían comido.
Más recientemente, Block repitió el estudio piloto con una alteración en el método aleatorio: alimentó a los participantes con cápsulas que contenían ya sea 100% de cacao en polvo, o gelatina.
Diferentes cantidades de las dos cápsulas les fueron asignadas al azar a 14 participantes como parte de lo que los científicos llaman un experimento "doblemente ciego": ni los participantes ni los investigadores sabían qué habían recibido o entregado hasta después del experimento.
El estudio, que Block presentó en una conferencia nacional de la Academia Americana de Dermatología, volvió a mostrar un aumento en el acné, proporcional a la cantidad de chocolate consumida.
"Todo parece indicar que en individuos masculinos entre las edades de 18 y 35 años con antecedentes de acné, el chocolate empeora el problema", afirma Block.
Block espera que otros experimentos pongan a prueba su teoría con la inclusión de grandes grupos de participantes, incluidas mujeres. Pero por ahora, el jurado científico todavía no ha decidido si la aceptará; un artículo sobre el trabajo de Block está actualmente en revisión. Así que todavía no es necesario dejar que su estudio altere nuestra afición por el chocolate.
Acné vulgaris
  • En las sociedades occidentales, el acné afecta a entre el 80% y 90% de los adolescentes.
  • El acné sigue siendo un problema a la edad adulta; la edad promedio de los pacientes en tratamiento en EE.UU. es 24 años.
  • Las glándulas sebáceas son sensibles a las hormonas, por lo que los adolescentes, las mujeres embarazadas y aquellas con síndromes premestruales son más propensos a sufrir de acné.
  • Cuando los poros se bloquean y se inflaman se convierten en espinillas.
  • Los tratamientos contra el acné incluyen cremas que atacan la bacteria y, en casos extremos, antibióticos.
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03 mayo 2013

El cerebro de las mujeres es más activo que el de los hombres

        
El cerebro masculino es mayor que el femenino. Sin embargo, el cerebro de una mujer es mucho más activo que el de un hombre. A pesar de que la ciencia da el hecho por probado desde hace décadas, psicólogos y psiquiatras siguen investigando el tema.
El cerebro de un adulto pesa entre 1,02 y 1,97 kilogramos. En los hombres la masa suele ser de entre 100 y 150 gramos mayor que en las mujeres. Según los médicos, es porque tienen cabezas de mayor tamaño. Pero esto no es todo: diferentes sectores del cerebro en los dos géneros también suelen tener tamaños diferentes.
El cerebro de una mujer nunca descansa, mientras que el de un hombre es mucho más tranquilo. Los 26.000 escáneres que realizó el neurólogo estadounidense Daniel Amen mostraron un aumento de la actividad (aumento del flujo sanguíneo) en 112 de 128 zonas analizadas del cerebro femenino. Según los expertos, es porque una mujer siempre está alerta porque a lo largo de la evolución su papel principal era cuidar a los niños que al menor descuido pueden tener algún problema.
El estudio realizado por especialistas de la Universidad de Harvard en 2001 mostró que las partes del lóbulo frontal responsables de la toma de decisiones, la resolución de problemas y el planeamiento son proporcionalmente más grandes en las mujeres. Es la razón por la que "piensan antes de saltar", visitan a los médicos con frecuencia y cuidan mucho su salud. En los hombres, el lóbulo parietal, involucrado en la percepción del espacio, y el cuerpo amigdalino que controla respuestas tipo luchar o huir cubren un área más amplia: gracias a esta característica se orientan mejor y suelen sentir un peligro más rápidamente.
Además, el cuerpo amigdalino masculino suele ser más activo en el lado derecho, mientras que el femenino lo es en el lado izquierdo, según Larry Cahill, de la Universidad de California. Como la zona a la izquierda está conectada con el área que maneja emociones, una mujer estresada prefiere conversar con los amigos para 'reconfirmarse' y sentirse tranquila y protegida. Un hombre estresado, en cambio, saldrá a correr para descargar adrenalina o, por lo menos, buscará un espacio para quedarse solo.
Gracias a una actividad más intensa del hipocampo, las mujeres suelen recordar las cosas mejor que los hombres. Las mujeres tienen más inclinación a sufrir una depresión profunda; los hombres, de una esquizofrenia, según opinan las médicas británicas Anne Moir y Kathryn Abel.
Las mujeres sienten más un dolor. Andrew Charles, de la Universidad de California (EE.UU.), postula que las mujeres sufren más de migrañas: calcula que un impulso debe ser tres veces más irritante para que un hombre sufra lo mismo que una mujer.
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