24 agosto 2011

Guía básica para mentir sin ser descubiert@


De todos los actos del proceder del ser humano, el mentir, probablemente sea el más difícil de detectar, ya que ésta es una conducta por demás habitual en las personas, al grado de que un individuo común, llega a decir un promedio de tres mentiras por cada diez minutos de conversión. Así lo concluye una investigación de la Universidad de Southampton, Inglaterra.
Según estos estudios, a la hora de expresar falacias y ocultar verdades, el lenguaje corporal termina por jugar un papel muy importante. Por lo tanto, es bueno conocer cómo evitar que todos noten que los estás “engañando”.
Sus conclusiones apuntan que, en diversas ocasiones, las mentiras no son más que frases destinadas a preservar los buenos modales y no herir las delicadas susceptibilidades de nuestros interlocutores. Por ello, es que el reportaje publicado en el periódico británico Telegraph, asegura que: “La sociedad colapsaría rápidamente si no fuera por las decenas de pequeñas mentiras que nos permitimos en el día a día”…
Bajo estas grandilocuentes circunstancias, el consultor empresarial, psicólogo y escritor James Borg, expone en su libro Body Language, algunas de las claves que nos ayudarán a reconocer las mentiras, o a enunciarlas de un modo más convincente. Aquí están sus conclusiones, enfocadas de modo que tus mentiras no sean descubiertas tan fácilmente:
Sonríe normalmente 
Investigaciones científicas han concluido que las personas sonríen más cuando están diciendo la verdad, que cuando mienten… Por lo tanto, es mejor mostrar los albos caninos, o las encías desnudas. Eso sí trata de que tu sonrisa no se vea fingida.
Evita mostrarte inquiet@
Rascarse constantemente y jugar con la ropa son actitudes que se adoptan con frecuencia al expresar mentiras. Si tú mientes y deseas ocultarlo, manteen tus ojos y tus manos calmados, sin realizar movimientos poco naturales.(O cosas y movimientos que no sueles hacer comunmente)
No te escondas  
Realizar gestos que cubren parcialmente el rostro y las manos, ocurren habitualmente en las personas que mienten. Fíjense que al declarar frente a un gran jurado respecto a su relación con Mónica Lewinsky, Bill Clinton tocó su nariz cada cuatro minutos, cuando hizo afirmaciones que a las postre resultaron falsas. Así lo establece el diario Telegraph. Trata de mirar a los ojos o rostro de quien tienes adelante, esquivar miradas crea sospechas.
Compórtate naturalmente 
A fin de cuentas, cada persona tiende a comportarse de una manera y, si cambia de actitud sustancialmente, alertará a quienes le conocen que algo está “raro”. En muchas ocasiones, la inquietud, el parpadear de más o el hablar lento o más rápido, constituyen dichas “alertas”. Ellas son brindadas por el lenguaje corporal y son captadas casi siempre de un modo inconsciente por parte de los interlocutores. 
Mantente relajad@
La ansiedad y el nerviosismo son estados de ánimo frecuentemente relacionados con expresar mentiras. Si tu comportamiento es calmado, será más fácil que los demás te crean… Claro, salvo que tengas un tic nervioso.
La tranquilidad que necesitas se consigue evitando pensar en la mentira que estas diciendo. Y diciendo dicha mentira como si fuese real aún para ti mism@.
Fuente

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